El hombre del parque


Para E.R

Podrás engrasar ahora
todas las bicis de los niños
y vigilar para que ninguno se caiga.
Tendrás mejores vistas del tobogán
y empujarás los columpios más alto
con el impulso de la bondad,
el motor que más lejos lleva.
Cuando vuelvan esos niños,
ya adultos al parque,
sonreirán recordando al hombre
que les enseñó a atarse los cordones,
a escalar por las cuerdas
y a levantarse después de tropezar.

4 comentarios:

  1. Son recuerdos que no se olvidan...Mi recuerdo se llamaba Teresa y tenis unas larguísimas trenzas que htadmba delante u me sentaba y columpiaba en ellas....Tendria dos años? Nunca la olvidé....🌹🌹🌹🌹🌹🌹

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    1. La trenza de Teresa es tu recuerdo, siempre imagine la trenza como el tiempo, el pasado la hebra izquierda, el presente la central y la que queda suelta la que nos queda por vivir...
      Te columpiabas en sus trenzas, qué bonito!

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