El viento siempre invoca a la ausencia 

o es la ausencia la que llama 

al viento con todo su ser.


¿Quién llama y quién es llamado?


¿El que escucha las razones 


o el que las esgrime?


Todo se mueve aquí aisladamente,


la no presencia es el fósil de la piedra 


que permanece.





Cómo romper con la inercia 

de una memoria tramposa, 

cómo hacer para que no meta 

sus garras en una ilusión:

el recuerdo ya fue,

la imagen soñada no será. 

Cómo dejar de dar vueltas al ovillo, 

sacar el cuerpo de una noria que gira, 

atravesar, con dolor, el estrecho pasaje, 

y renacer al vacío más puro

en un despliegue de verde y azul.

POÉTICA O VIDA

 

1.-

No quise dar el barniz 

sin llegar a la médula.

Pequeña, insegura

                            y temblando.


De nada sirvió la cota de malla...

menos, las puntas de flecha.


Cuántos versos nacieron 

sin vocación. 


2.-


Haces figuras con la servilleta, 

y modelas la tela entre las manos:

contrayéndola, estirándola.


Y piensas en la palabra 

como en un ave sin huesos:

que esconde bajo sus alas 

esta realidad,


que muestra tras su vuelo otra que tiembla. 


Nos separan el mar y la peste. 

Es justo que algo así sucediera: 

maestros en ensalzar la magnitud 

de un deseo que se expande 

más y más ante las dificultades.

Creo, amor, que esto no nos va a parar: 

la enorme piedra que se interpuso, 

dará vigor a una raíz 

que seguirá creciendo y abriéndose 

paso a través del tiempo.

Y florecerá decidida, tercamente hermosa. 

Te extraño tanto, mi pequeño pájaro: 

¿dónde está la voz que me dio la vida, 

el tallo invisible que me entregabas

cada noche para amar la soledad? 

El sonido


Se desplazará a través del agua 

en las lágrimas de un niño, 

a través de los mares del mundo, 

del aire que irá a mecer las hojas

y de la madera de los bosques 

adonde irán los hombres perdidos.

Si en el vacío no puede viajar,

¿qué decir del eco que persiste 

en el hueco? 

Escuchar el sonido de otros 

que viajan después de haber sido: 

sin lluvia que lo transporte,

madera que lo aísle, 

aire que lo impulse 

o viento que lo arranque.

El milagro que contradice 

todas las leyes de la física.