Vino tu lengua
a morder mi silencio
y en medio de la saliva dulce
dejamos que ardiera el olíbano:
un crisol nuestras bocas,
un canto en sí bemol,
el milagro infinito de estar vivos.

4 comentarios:

  1. Un poema maravilloso,que no me consuela de tu ausencia...ayer!
    🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹

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    1. Siempre estoy cerca de ti o tú de mí... y qué bien me hace!

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  2. Suscribo las palabras de la Sra. Diez... salvo que la ausencia dura más que “ayer” 🤗😍😘

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