No se puede hacer almíbar

con la sangre: es densa 

y el azúcar hace grumos.


Podemos mirarla de frente 

y al trasluz, para que nos diga, 

sin edulcorar, el origen 

de su roja negrura. 


Y quizá, a través de la palabra,

como la sangre del pez hielo, 

que sólo sobrevive en heladas aguas, 

se convierta en transparente.

2 comentarios:

  1. La sangre es silencio imprescindible para la vida...como el futuro...como la esperanza y como la fé...
    Gracias por tan precioso poema.

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