Mi universo no ha de ser
como el tuyo,
qué aburrido sería aspirar
la misma fragancia.
Para ti es almizcle y así está bien,
para mí, vainilla con bergamota.

Y lo que tú ves, cuéntame:
¿Es una cuerda aquello que tiembla
entre el cielo y el mar?
¿Es el suspiro por el que suben
sirenas a cuchichear a los ángeles
en medio de la noche,
o son escalones por donde estos bajan
para indicarnos las dichas
que no tenemos tiempo de contemplar?

Cuéntame a qué huele el amor,
a qué el miedo y las dudas.
Quiero ver desde tu allá.

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